lunes, 24 de agosto de 2015

La historia de Guanamaca

Me cuenta mi abuelo que allá donde él vivía, en un batey llamado Guanamaca a la orilla del río había una ceiba donde salía en las tardes noches un pequeño niño con unas grande trenzas. ¡Un güije!- se decía. Todos los niños del batey tenían miedo de acercarse al árbol o ir solos al río, pues el güije se acostaba debajo de las ramas de la ceiba o simplemente se sentaba horas y horas ahí para cuidar su río y su ceiba.